REMARKABLES - NZ3

REMARKABLES.-






El día despertaba nublado, pero con visibilidad, así que después de madrugar un poco, me puse al volante para recorrer las 3 horas que me distanciaban del objetivo del día, la estación de Remarkables en los alrededores de Queenstown.

El viaje nuevamente muy entretenido con los paisajes que me iba encontrando, escoltado por la montaña mas alta de Oceanía, “Monte Cook”. Para el que le interese acercarse a ella, a la mitad del camino que va del Lago Tekapo a Arrowtown se encuentra señalado el camino que te conduce a la base de la misma. La falta de tiempo y  el seguro del vehículo que no te autoriza a circular por esa carretera me impidió acercarme a la misma, así como visitar un museo muy popular en la zona, que homenajea a un lugareño muy famoso por esta tierra llamado Sir Edmun Hillary, seguro que a alguien le suena.


Desfiladero que va de Arrowtown a Queenstown, con una antigua mina de oro

Antes de llegar a Queenstown se encuentra el desvío a las estación de Remarkables, donde un desvío a la izquierda te invita a subir un señor puerto sin asfaltar, como en casi todas las estaciones de Nueva Zelanda con el fin de respetar la naturaleza. Las vistas son increíbles en todo momento y te empieza a recordar el paisaje de alguna película.


Montañas, Rios, Lagos, Valles en una unica imagen de postal


Carretera sin asfaltar de acceso


Esta es una de las estaciones mas populares para los aficionados al freestyle ya que tiene un increíble snowpark, o mejor dicho tres, uno para cada nivel de esquí, donde trasforman pistas largas poniéndoles toda serie de retos.


La izquierda de la estación esta pensada para el freestyle


También tiene una zona de iniciación y otra zona orientada para el freeride, donde un telesilla te sube a la zona más alta y desde ahí decides, bajar por las pistas de más dificultad, enfrentarte a una ladera sin pisar y recordar que aquí hay que buscar la cara sur que es la que mejor nieve tiene, o bien andar 5 minutos y lanzarte por un fuera pista que te lleva a 2 Km. de la estación donde un autobús cada media hora te recoge y te devuelve a la base.

Parte baja de la estación y zona de iniciación
Zona Central con pistas asequibles

Kea o Loro de la nieve

Pistas de la zona derecha de la estación para mi gusto el sitio mas divertido

Otra parte del gran snowpark



Esta estación quizás me defraudo un poco, porque la nieve estaba transformada, y tratar de salirte de las pistas con esa calidad a veces se hacía difícil, y el cansancio del dia anterior estaba presente.

A las 3 horas de estar allí, el tiempo empezó a cambiar repentinamente, el cielo se cubrían completamente y el viento comenzaba a soplar con fuerza, llegando a verse los primeros copos de nieve, motivo por el cual tocaba adelantar el fin de la jornada de esquí ya que la cosa se podía complicar al tener que regresar conduciendo un vehículo de 6,60 m por una carretera sin asfaltar con nieve y barro.
El cielo empezaba a cambiar

Refugio con salto preparado



Al bajar el puerto observé que el día siguiente no iba a pintar bien para disfrutar de la nieve, ya que se anunciaban fuertes vientos con lluvia o nieve, razón suficiente para decidirme a explorar la belleza de este país dirigiéndome a Milford Sound, 

Afortunadamente tome esa decisión, ya que al día siguiente las estaciones estuvieron cerradas, y en algunas como la del Mt Hutt, 2.000 esquiadores se habían tenido que quedar incomunicados a dormir en la estación, debido a que el aire alcanzaba los 200 km/h.

Esa noche me alojé en el pueblo que da entrada al Parque Nacional de los Fiordos “Fiordland”, llamado Te Anau.


Sala de descanso del Camping de Te Anau, donde se podia relajar uno

Mildford Sound no tiene mucha relación con el mundo del esquí, pero si uno esta en la zona es un delito no ir a ver uno de los paisajes mas bellos del mundo. Según alguna encuesta  de Internet, ha sido elegido como el lugar mas bonito del planeta, y la verdad después de visitarlo me ha resultado impresionante.

Para llegar a Mildford Sound hay que ir por la única carretera transitable que existe dentro del Parque Nacional de los Fiordos.
Embarcadero de Milford Sound con su centro de interpretación
Al llegar al ultimo pueblo de esta carretera te encuentras con un embarcadero donde es totalmente recomendable  subir  a uno de los barcos y hacer un viaje por los fiordos, donde las múltiples cascadas de agua, las montañas tan cercanas y algunos animales, como delfines, pingüinos o focas te acompañaran durante este recorrido, que te hace pensar que estas en otro mundo o en alguna película, ya que ese paisaje lo tengo visto en una sala de cine.


Barco preparado para la aventura
La primera imagen del viaje te recuerda al final de alguna pelicula


Multiples cascadas de agua rompen el silencio


En ocasiones el barco te permite tomar una refrescante ducha.



Después de 2 horas de viaje en barco, tocaba recorrer las 3,30 que me separaban de Queenstown, las cuales se transformaron en casi 5, porque cada poco tenía o mejor dicho debía  hacer paradas para ver el maravilloso paisaje que me iba encontrando.
Todo muy bien orientado para disfrutar de la naturaleza, ya que en todas las zonas existen lugares habilitados para parar el coche, y poder bajar a recrearse con el paisaje, sacar alguna espectacular foto, o si tienes tiempo aparcar y hacer una de las cientos de rutas que te llevan por esos frondoso bosques en compañía del famoso helecho gigante o árbol del helecho, único en este lugar del mundo y uno de los símbolos de este país


En el trayecto te encuentras con numerosos ríos


Helecho Gigante o Fern

Al parar a comer otro Kea se me aproximo a la caravana en busca de una galleta
Terminando la luz del sol llegaba a Queenstown, ciudad única donde la haya, donde la aventura se hace presente, con cientos de empresas de turismo activo que llenan los diferentes escaparates de la ciudad.

CAPÍTULO 4 - QUEENSTOWN, CORONET PEAK Y CARDRONA

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